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Algunas preguntas a Dave Foreman

Algunas preguntas a Dave Foreman.

por David Skrbina y Dave Foreman[1],[2]

 

DAVID SKRBINA (S): En lo que atañe a los valores, al contrario de lo que sucede en Estados Unidos, Australia, o los países escandinavos donde existe una, por así llamarla, “cultura de valoración de las tierras salvajes”[3] ampliamente aceptada, en países como España se enfrentan al problema de que el concepto de que la “Naturaleza salvaje[4] es algo valioso prácticamente no existe. Llevan muchos siglos viviendo en una civilización altamente compleja y hace tanto tiempo que no existen grandes áreas de tierras salvajes que la mayoría de la gente parece ser incapaz de entender (y, por tanto, de defender) la importancia de las zonas salvajes, su existencia y las leyes naturales que las mantienen. De hecho, prácticamente todos los grupos ecologistas españoles están más interesados en lograr la justicia social que en proteger la Naturaleza salvaje.

¿Cuáles cree usted que son las razones de esta enorme diferencia entre, por ejemplo, España y EE.UU.? Y, lo que es más importante, ¿se le ocurre alguna forma de superar este problema?

DAVE FOREMAN (F): Bueno, ésta es una pregunta muy buena, una pregunta muy profunda. Tiene un montón de niveles a la hora de responderla. La clave es que necesitan comenzar a hablar sobre las tierras salvajes y el desarrollo. Mire, una de las cosas en las que hemos fracasado es en la historia natural. Lograr que la gente salga y observe las aves, identifique plantas, y ese tipo de cosas. Esa es indiscutiblemente una pieza clave para construir un movimiento a favor de la Naturaleza salvaje. Por ahí es por donde yo creo que pueden empezar. Esa sería una buena tarea; realizar un inventario como en mi libro, The Big Outside (1998).[5] ¿Dónde se encuentran las áreas salvajes en España? ¿Dónde se hallan los lugares mayoritariamente salvajes? Realizar una lista de ellos –cartografiarlos. ¿A quién pertenecen? ¿Qué podemos hacer con ellos? ¿Cómo son de salvajes? ¿Qué fauna salvaje los habita? ¿Existen bosques maduros o no talados (bosques primarios)? Buscar ese tipo de información.

Mis amigos en el este de los Estados Unidos comenzaron a buscar restos de bosques primarios, y cuanto más buscaban, más encontraban. En realidad, fueron mi colaborador más cercano, John Davis, y su madre, Mary Davis, los que comenzaron con ello y escribieron un libro sobre los bosques primarios en el este [Eastern Old-Growth Forests, 1996][6]. Y mantenían contacto con todo tipo de gente, e identificaron algo más de 809.000 hectáreas[7], compuestas de trozos y parcelas, incluyendo un terreno de más de 20.000 hectáreas[8] en las Adirondack[9]. Algunos de esos árboles tenían 700 años; De algún modo, se habían quedado sin talar. A mí eso me parece fascinante. Pues bien, ¿qué hay en España? Un parque nacional en el sur de España, si no recuerdo mal, tiene un montón de aves acuáticas, y creo que también constituye el principal refugio del lince ibérico pero, ¿qué más hay allí? ¿Qué hay en los Pirineos? ¡Los Pirineos fueron el último refugio del neandertal!

Una cosa que le diría a la gente de España acerca de la Naturaleza salvaje es que necesitan proponer una palabra como “wilderness”, y para poder hacerlo necesitan conocer la etimología de la palabra “wilderness” en el inglés antiguo –significaba “tierra que se autogobernaba”; “el hogar de los animales que se autogobernaban”[10]. ¿Cómo dirían eso en español? No digan “wilderness”, digan “tierra autogobernada” en español.

S: Usted ha mostrado públicamente tolerancia e incluso simpatía por algunas teorías y luchas relacionadas con la “justicia social”, como por ejemplo el feminismo. ¿No cree que, sin embargo, muchas organizaciones ecologistas han acabado siendo arruinadas y pervertidas, entre otros motivos, por causa de la influencia de las corrientes a favor de la “justicia social”? Me gustaría saber qué piensa hoy en día acerca de esto. ¿Aún cree que las luchas izquierdistas o humanistas (es decir, por la “justicia social”) son compatibles con la defensa de la Naturaleza salvaje?[11]

F: Creo que usted exagera mis simpatías por esas ideas. Y en el libro que estoy acabando de escribir ahora Take Back Conservation[12], una de las cosas que critico es el modo en que los “progresistas” de la izquierda del Partido Demócrata se han apropiado de la conservación en los EE.UU., algo que podríamos llamar el “estereotipo ecologista” –hay que ser demócratas liberales, vegetarianos, contrarios a las armas de fuego y a la caza, etc. Ellos vinculan todas estas otras cosas con la conservación, sin embargo no necesariamente han de ir unidas. Asimismo veo la corrección política como una de las peores cosas relacionadas con el estereotipo ecologista, y he defendido que lo que necesitamos hacer es tratar de no quedar en deuda con los demócratas. Por supuesto los republicanos están prácticamente chiflados en la actualidad. Pero hay gente, a la que podríamos llegar, que hablan acerca de algunos valores conservadores tradicionales, tales como la devoción, la posteridad, la prudencia, la responsabilidad –todo ese tipo de cosas que no harán que parezcamos izquierdistas.[13]

S: […] Mientras las poblaciones locales puedan seguir sobrepasando la capacidad de carga de su entorno usando la tecnología moderna y el sistema de comercio global (que a su vez depende de la tecnología moderna), ¿podrá la población humana ser reducida sin que grandes organizaciones controlen a la gente y sin usar tecnología médica compleja (y sin todo el impacto en los ecosistemas salvajes que ambas cosas implican)?

F: Bueno, creo que en los años 70, en los Estados Unidos, de algún modo tuvimos esa discusión acerca de la población, pero luego fuimos desbordados por el aumento de la inmigración. Verá, muchas personas de mi generación decidieron no tener hijos. Puedo sentarme y recordar fácilmente a bote pronto a 100 personas que conozco, personas de mi generación que no tuvieron hijos. En muchos casos fue una decisión muy consciente. Y una de las cosas que necesitamos hacer, y hay gente en Nueva Inglaterra que está trabajando en ello y tienen una página “web”, es explicar la calidad de vida que puede tener una pareja sin hijos. Yo tengo sobrinos y sobrinas, no tengo hijos. Sin embargo, llevo a mis sobrinos y sobrinas a descender ríos de aguas bravas y cosas por el estilo. Así que uno se lo puede montar de muchas formas.

En la actualidad, creo que la sociedad y la tecnología empujan a las mujeres, tanto en los países desarrollados como en el tercer mundo, a tener más hijos de los que desean. Y vemos países como Japón en los que la población está decreciendo ya que las mujeres jóvenes han sido liberadas de una posición inferior en la sociedad y han decidido que lo que quieren es algo más importante que tener un puñado de bebés.

S: De modo que, el asunto principal es que se puede hacer sin una gran burocracia que controle a la gente.

F: Y además, creo que va a suceder de todos modos, lo intentemos o no. Mire, tenemos a 7.000 millones de grandes mamíferos que pueden entrar prácticamente cada uno de ellos en contacto físico con todos los demás en 48 horas, mediante el transporte aéreo. Nos estamos exponiendo a sufrir una pandemia altamente mortífera. Y creo que es inevitable que eso acabe sucediendo. No sé cuándo, ni sé qué será. Pero ése es precisamente el modo en que la ecología funciona. Somos una presa perfecta para un depredador, y ese depredador va a ser muy, muy pequeño.

S: Correcto –existen esos debates sobre qué catástrofe va a golpearnos primero: pandemia, cambio climático global, colapso del suministro de alimentos, problemas con el agua…

F: Creo que en muchos aspectos van a venir juntas. Pero, ¿quién sabe?

S: Por lo que sé usted defiende el “Rewilding Pleistocénico”[14]. Es obvio que el “Rewilding Pleistocénico” se basa en la hipótesis de la matanza excesiva del Pleistoceno[15] pero, ¿no es imprudente proponer algo que puede tener un gran impacto ecológico basándose sólo en una hipótesis que no está probada?

F: En el último número de la revista Science aparece un artículo con pruebas sólidas de que la extinción pleistocénica en Australia fue causada completamente por los humanos.[16] Y lo que estamos descubriendo aquí en los EE.UU. y en Canadá, con algunos estudios del polen acumulado en el fondo de lagos y cosas por el estilo, es que la vegetación cambió después de que la gente llegase aquí y después de que los megaherbívoros fuesen exterminados. Y de ese modo, se está realmente empezando a ver que los cambios en la vegetación fueron causados por la desaparición de los megaherbívoros, y no que los cambios en la vegetación causasen la desaparición de los megaherbívoros. Justo al revés.

Desde otro ángulo, podemos observar cómo unos pocos caballos españoles escaparon en los Estados Unidos, y al cabo de unos 50 años, había 2 millones de caballos en las Grandes Praderas cabalgando salvajes. Y aún quedaban allí 60 millones de bisontes, 40 millones de berrendos[17], 10 millones de wapitíes[18]. Esto quiere decir que el nicho ecológico aún estaba allí para esos caballos.

Y existe otra investigación que se ha realizado con plantas como el naranjo de osage [19] y otras plantas centroamericanas como los aguacates, y muestra cómo los grandes herbívoros son los que esparcen sus semillas y las siembran en una gran pila de estiércol a modo de semillero. Y con la desaparición de esos megaherbívoros, repentinamente el área de distribución de este tipo de plantas se redujo. En realidad el único animal salvaje que difunde los aguacates en Centroamérica en la actualidad es el jaguar. Los caballos y el ganado vacuno han estado haciéndolo también, pero de todos modos, podemos ver por el impacto en la vegetación lo que la pérdida de los megaherbívoros ha provocado.

Y así, hay algunos que dicen “bueno, hagamos un experimento con unos pocos elefantes –ayudarían a hacer frente a la invasión del mezquite[20] en las praderas desérticas. O con unos pocos camellos. O sea, hagamos un buen experimento sobre el terreno. Veamos cuál sería el impacto de introducir algunos megaherbívoros sustitutorios”.

Existe un lugar en el noreste de Nuevo México que posee la mayor manada de caballos de Przelwalski[21] del mundo –más de 300. Y yo he estado allí viéndolos. Y en la alta terraza, con las Montañas Rocosas elevándose detrás, parecían justamente los caballos de las pinturas rupestres de las cuevas de Europa, y eso es algo fenomenal. Otro amigo mío ha estado criando bisontes en un rancho de ganado restaurado, y está descubriendo el impacto ecológico de los bisontes y lo diferentes que son del ganado vacuno. Hoy en día el ganado vacuno casi ha eliminado todos los cactus nativos, y ha aclarado el matorral de enebros. En realidad incluso entran en los arroyos y revolcándose frenan la erosión de la cabecera suavizando la pendiente.[22] Todas esas cosas increíbles que los bisontes hacen para mejorar las cosas, mientras el ganado las empeora.

Con todo este conocimiento, realmente estaría bien dar un paso más allá. Pongamos a todos los animales aquí y veamos qué ocurre. Porque cuando estuve en Sudáfrica, que se parece mucho al sudoeste estadounidense, vi 24 especies de ungulados de un total de 42 especies. ¿Cuántas tenemos aquí en EE.UU.? ¡Siete! Y están todas alimentándose en diferentes partes del ecosistema. Por lo que existe realmente espacio para más especies. Si hiciésemos ese tipo de experimento, tendríamos más biomasa sobre el terreno, con más especies que sólo unas pocas. Hasta que hagamos los experimentos no sabremos qué sucederá.

S: Para completar la pregunta: incluso si dejamos de lado este aspecto, y damos por hecho que la hipótesis de la matanza excesiva del Pleistoceno se refiere a un hecho realmente probado, ¿no seguiría siendo algo demasiado arriesgado? Las soluciones civilizadas a los problemas (especialmente en el caso de las soluciones modernas) suelen ser peores que los propios problemas, es decir, en lugar de realmente resolver los problemas, suelen crear otros problemas nuevos y mayores, o empeorar algunos de los problemas preexistentes.

F: En general estoy de acuerdo con eso. Habría que hacerlo en lugares concretos, a modo de experimento controlado. Los medios han dado la noticia de que queremos simplemente soltar leones. No. Usted encuentra a un individuo con unas 400.000 hectáreas[23] en Texas que está dispuesto a experimentar, y usted dispone realmente de algunos de los mejores ecólogos para controlar el experimento, realizar mediciones y ver cómo van saliendo las cosas. Usted necesita algunos depredadores para hacer que todo se mueva. Lo que hemos aprendido de los lobos en Yellowstone no es que se coman a los wapitíes, sino que los hacen moverse. Los wapitíes, en lugar de volverse gordos y perezosos, tumbarse en el lecho de los ríos y devorar todos los sauces, tuvieron que esconderse en el bosque de pinos logdepole[24]. Y eso permitió que los sauces volviesen a los arroyos. Existe un estudio maravilloso acerca de esto llevado a cabo por algunos investigadores de la Universidad del Estado de Oregón.

S: Mucha de la gente que defiende la conservación y/o el “rewilding” suele hacerlo porque ama la Naturaleza salvaje[25], la fauna salvaje, las zonas y las tierras salvajes, las cosas salvajes y el carácter salvaje[26] de las mismas. Y, normalmente, la conservación implica y necesita la gestión de al menos algunas partes y aspectos de los ecosistemas que están siendo protegidos. ¿No existe una contradicción intrínseca entre el “carácter salvaje”

y la “gestión para proteger la Naturaleza”? Si se necesita gestionar un ecosistema para hacerlo o mantenerlo “salvaje”, ¿es entonces realmente salvaje?

F: Es cierto. Mi próximo libro, que estoy escribiendo, tratará ese tema. Es la gran diferencia entre John Muir[27] y Gifford Pinchot[28], y usando la terminología de Pinchot, lo llamo “recursismo”[29]. Básicamente es la capacidad de gestionar los recursos para extraer el máximo valor para el hombre sin degradarlos. Mientras que la idea de la conservación de la naturaleza es proteger las cosas salvajes. Y hay una diferencia fundamental entre ambas “conservaciones”.

Los grupos de base están tratando de proteger el carácter salvaje, mientras que el Servicio Forestal de los EE.UU. y otros departamentos que gestionan las tierras salvajes lo hacen para imponer la voluntad humana. Para mí la pregunta fundamental es, “¿la voluntad de quién?” ¿Permitimos que se imponga la voluntad de la tierra o imponemos la voluntad humana?[30]

Realmente estas preguntas son muy buenas, y puede que las use en mis nuevos libros. Son muy sesudas. Las preguntas son muy diferentes de lo que me esperaba –mucho más profundas.

S: En el contexto de estas preguntas aparecían algunos otros nombres –gente como Derrick Jensen[31]. ¿Qué piensa usted de él?

F: Hace mucho tiempo que no he leído nada de Jensen. Realmente se enfadó mucho conmigo a raíz de la escisión de Earth First!. Quizá pensó que traté rudamente a Mike Roselle[32], no lo sé. Sé que se ha labrado una reputación como crítico de la tecnología y la modernidad.

S: Bueno, yo le vi hablando en persona no hace mucho –estuvo en Michigan. Fue un poco decepcionante: una especie de palabrería inconexa, incoherente, llena de chistes y no muy seria. Sin embargo, trajo a colación la importante cuestión de la revolución frente a la reforma. Y su respuesta fue, ¡que apoyaba ambas! Ahora bien, a mí eso me parece una contradicción –una trata de ajustar el sistema y la otra trata de echarlo abajo. ¿Cómo lo ve usted?

F: Me temo que los revolucionarios casi siempre se convierten en aquello en contra de lo que se rebelan. El resultado no es bueno. Tengo una mala opinión de los seres humanos. No creo que sean capaces de llevar a buen término una revolución. Creo que la revolución más exitosa fue la revolución norteamericana, y su campo de acción fue realmente limitado. Y aun así se ha visto bastante subvertida por las grandes empresas y ese tipo de cosas.

S: Vale, pero el sistema tecnológico es diferente. No se trata de tomar el poder, sino que lo que simplemente se desea es hacer que se hunda. Y entonces aquellos que sobrevivan continuarán de nuevo como cazadores-recolectores.

F: Lo que yo veo es que nadie se “rebeló” contra el sistema soviético, y sin embargo se hundió a causa de sus propias contradicciones internas. En muchos aspectos, los sistemas soviético y occidental están basados en el industrialismo y la explotación, y como los soviéticos eran más ineficaces e incompetentes se hundieron los primeros.

S: ¿Es acertado decir que usted apoyaría el colapso industrial? ¿Lo vería como un posible resultado?

F: Creo que el colapso industrial es algo que va a suceder. A largo plazo es algo positivo. Y dado que es inevitable, probablemente lo mejor sea que suceda antes que después.

S: De modo que, ¿no debería usted llevar a cabo una acción proactiva para ayudar a que suceda antes que después?

F: Si usted intentase hacer eso, ¿no podría acabar arruinándolo todo? Simplemente no confío en que seamos capaces de hacerlo adecuadamente. Mi misantropía -mi calvinismo ateo- me impide creer que ningún grupo de personas, sin importar lo bien intencionadas, inteligentes o éticas que sean, sean capaces de resolver estos abrumadores problemas institucionales de la civilización de masas.

S: Así que lo que usted está diciendo es que esa tarea está simplemente más allá de nuestra capacidad y que en consecuencia no deberíamos centrarnos en ella ya que no existe posibilidad de contribuir eficazmente -¿no es eso básicamente? En lugar de eso, deberíamos centrarnos en… ¿qué?

F: Mi opinión es que el sistema se va a acabar hundiendo, de un modo u otro, por sí mismo. Mi labor es mantener la mayor cantidad posible de unidades estructurales de la futura evolución. Creo que la evolución es el verdadero corazón y la esencia de las cosas salvajes y del carácter salvaje[33].



[1] Traducción a cargo de Último Reducto. © para la traducción, 2014, Último Reducto. Nota del traductor.

[2] Esta entrevista fue realizada telefónicamente el 2 de abril del 2012, por el doctor David Skrbina. Todo empezó cuando el doctor Skrbina nos informó a un grupo de personas españolas de que Dave Foreman asistiría como invitado a una de las clases de filosofía de la tecnología que aquél imparte en la universidad de Michigan, y se ofreció a hacerle a Foreman las preguntas que nosotros le enviásemos. Lamentablemente, Foreman sufrió un accidente y no pudo acudir a la cita, por lo que tuvo que contestar posteriormente por teléfono a las preguntas que Skrbina le hizo. La entrevista final es una adaptación bastante libre de la serie original de preguntas que enviamos a Skrbina. De todos modos, agradecemos al doctor Skrbina por realizar la entrevista, a él y a su esposa por transcribirla y a Dave Foreman por dedicar su tiempo a contestarla.

Los editores no nos consideramos necesariamente identificados con las respuestas de Foreman. Nota de los editores.

[3] En esta entrevista las expresiones “tierras salvajes”, “zonas salvajes” o “Naturaleza salvaje” se refieren al término “wilderness”, salvo que se indique lo contrario. N. del trad.

[4] Wild Nature” en el original. N. del trad.

[5] Dave Foreman y Howie Wolke, The Big Outside. A Descriptive Inventory of the Big Wilderness Areas of the United States, Random House Value Publishing, 1998. N. del trad.

[6] Mary Byrd Davis (ed.), Eastern Old-Growth Forests. Prospects for Rediscovery and Recovery, Island Press, 1996. N. del trad.

[7] En el original, Foreman decía “un par de millones de acres” (1 acre = 4046,87 m²). Dado que el acre no es una unidad de medida habitualmente usada en España, se ha decidido traducirlo directamente a hectáreas. N. del trad.

[8] 50.000 acres en el original. N. del trad.

[9] Macizo montañoso situado al noroeste del estado de Nueva York. N. del trad.

[10] Foreman usa las expresiones inglesas “self-willed land” y “self-willed animals”. “Will” puede significar “voluntad”, “desear” o bien “ordenar”. La expresión “self-willed”, en este caso, hace referencia a tener voluntad propia, a actuar motu propio, a no seguir las órdenes o deseos de otros, es decir, a autogobernarse, a ser autónomo. N. del trad.

[11] “Wild Nature” en el original. N. del trad.

[12] Dave Foreman, Take Back Conservation, Raven’s Eye Press, 2012. N. del trad.

[13] En Estados Unidos, los dos partidos mayoritarios son el Demócrata y el Republicano. En general, los simpatizantes del Partido Republicano consideran izquierdistas y progresistas a los del Partido Demócrata y éstos consideran derechistas y conservadores a los del Partido Republicano. N. del trad.

[14] El llamado “rewilding pleistocénico” es un tipo de “rewilding” (“reasilvestramiento” o “recuperación del carácter salvaje” en castellano). El “rewilding” en biología de la conservación se refiere a aquellas actuaciones encaminadas a permitir la recuperación de los ecosistemas de modo que se aproximen en la medida de lo posible al estado que tenían cuando eran salvajes. El “rewilding pleistocénico” defiende que ciertos ecosistemas dejaron de ser salvajes a finales del Pleistoceno (de la última glaciación) a causa de la desaparición de gran parte de la megafauna, supuestamente a consecuencia de la presión depredadora y la competencia ejercidas por los seres humanos del Paleolítico Superior. Por tanto, la recuperación del estado salvaje de dichos ecosistemas pasaría por recuperar la fauna desaparecida a finales del Pleistoceno (algunos defienden incluso el uso de la ingeniería genética para ello), o en su defecto sustituir las especies extinguidas por especies aún existentes que sean filogenética y ecológicamente cercanas a ellas (por ejemplo, introducir elefantes actuales en zonas donde supuestamente debería haber mamuts y mastodontes, leones actuales donde presuntamente debería haber leones de las cavernas, etc.). El “rewilding pleistocénico” es una propuesta muy polémica entre algunos ecólogos y biólogos conservacionistas. N. del trad.

[15] Hipótesis según la cual la mayoría de los grandes mamíferos que se extinguieron a finales del Pleistoceno lo hicieron a causa de la caza a que se vieron sometidos por parte de los seres humanos del Paleolítico Superior. N. del trad.

[16] “The aftermath of megafaunal extinction,” S. Rule et al., Science (23 de marzo, 2012). N. del trad.

[17] Antilocapra americana. N. del trad.

[18] Cervus canadensis. N. del trad.

[19] Maclura pomifera. N. del trad.

[20] Leguminosas del género Prosopis. Algunos científicos consideran que su expansión descontrolada por ciertas zonas de Norteamérica es debida a que los herbívoros adaptados a consumirlas desaparecieron a finales del Pleistoceno. N. del trad.

[21] Equus przelwalskii. N. del trad.

[22] They actually even go into a larger streams and horn-up the beginning of the erosion of the head wall and smooth it out” en el original. N. del trad.

[23] “Un millón de acres” en el original. N. del trad.

[24] Pinus contorta. N. del trad.

[25] “Wild Nature” en el original. N. del trad.

[26] “Wildness” en el original. N. del trad.

[27] (1838-1914) Naturalista estadounidense de origen escocés. Uno de los primeros defensores de la preservación de las tierras salvajes. Fundador del Sierra Club. N. del trad.

[28] (1865-1946) Político e ingeniero forestal estadounidense. Defensor de la silvicultura científica y de la conservación y del uso controlado de los recursos naturales para beneficio del ser humano. N. del trad.

[29] “Resourcism” en el original. N. del trad.

[30] En el original Foreman usa el término “will” (voluntad). Véase nota a pie de página número 10 de esta entrevista. N. del trad.

[31] Anarcoprimitivista estadounidense. Hace años, Jensen hizo una entrevista a Foreman en su libro Listening to the Land (Sierra Club Books, 1995) y nosotros preparamos una pregunta para éste acerca de una de las contestaciones que Foreman dio en aquella entrevista. Sin embargo, Skrbina, no le hizo nuestra pregunta, sino que, como se ve, simplemente le preguntó qué pensaba acerca de Jensen. N. de los ed.

[32] Uno de los fundadores, junto con Foreman, de Earth First! Roselle estaba muy interesado por temas izquierdistas y de “justicia social” y ello le hizo tener serios roces con Foreman, que acabaron con el abandono de Earth First! por parte de este último. N. del trad.

[33] “Wildness” en el original. N. del trad.

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Nat Ind,
15 abr. 2017 2:13