Algunas preguntas a Dave Foreman

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ALGUNAS PREGUNTAS A DAVE FOREMAN

por David Skrbina y Dave Foreman

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DAVID SKRBINA (S): En lo que atañe a los valores, al contrario de lo que sucede en Estados Unidos, Australia, o los países escandinavos donde existe una, por así llamarla, “cultura de valoración de las tierras salvajes” ampliamente aceptada, en países como España se enfrentan al problema de que el concepto de que la “Naturaleza salvaje” es algo valioso prácticamente no existe. Llevan muchos siglos viviendo en una civilización altamente compleja y hace tanto tiempo que no existen grandes áreas de tierras salvajes que la mayoría de la gente parece ser incapaz de entender (y, por tanto, de defender) la importancia de las zonas salvajes, su existencia y las leyes naturales que las mantienen. De hecho, prácticamente todos los grupos ecologistas españoles están más interesados en lograr la justicia social que en proteger la Naturaleza salvaje.

¿Cuáles cree usted que son las razones de esta enorme diferencia entre, por ejemplo, España y EE.UU.? Y, lo que es más importante, ¿se le ocurre alguna forma de superar este problema?

DAVE FOREMAN (F): Bueno, ésta es una pregunta muy buena, una pregunta muy profunda. Tiene un montón de niveles a la hora de responderla. La clave es que necesitan comenzar a hablar sobre las tierras salvajes y el desarrollo. Mire, una de las cosas en las que hemos fracasado es en la historia natural. Lograr que la gente salga y observe las aves, identifique plantas, y ese tipo de cosas. Esa es indiscutiblemente una pieza clave para construir un movimiento a favor de la Naturaleza salvaje. Por ahí es por donde yo creo que pueden empezar. Esa sería una buena tarea; realizar un inventario como en mi libro, The Big Outside (1998). ¿Dónde se encuentran las áreas salvajes en España? ¿Dónde se hallan los lugares mayoritariamente salvajes? Realizar una lista de ellos –cartografiarlos. ¿A quién pertenecen? ¿Qué podemos hacer con ellos? ¿Cómo son de salvajes? ¿Qué fauna salvaje los habita? ¿Existen bosques maduros o no talados (bosques primarios)? Buscar ese tipo de información.

Mis amigos en el este de los Estados Unidos comenzaron a buscar restos de bosques primarios, y cuanto más buscaban, más encontraban. En realidad, fueron mi colaborador más cercano, John Davis, y su madre, Mary Davis, los que comenzaron con ello y escribieron un libro sobre los bosques primarios en el este [Eastern Old-Growth Forests, 1996]. Y mantenían contacto con todo tipo de gente, e identificaron algo más de 809.000 hectáreas, compuestas de trozos y parcelas, incluyendo un terreno de más de 20.000 hectáreas en las Adirondack. Algunos de esos árboles tenían 700 años; De algún modo, se habían quedado sin talar. A mí eso me parece fascinante. Pues bien, ¿qué hay en España? Un parque nacional en el sur de España, si no recuerdo mal, tiene un montón de aves acuáticas, y creo que también constituye el principal refugio del lince ibérico pero, ¿qué más hay allí? ¿Qué hay en los Pirineos? ¡Los Pirineos fueron el último refugio del neandertal!

Una cosa que le diría a la gente de España acerca de la Naturaleza salvaje es que necesitan proponer una palabra como “wilderness”, y para poder hacerlo necesitan conocer la etimología de la palabra “wilderness” en el inglés antiguo –significaba “tierra que se autogobernaba”; “el hogar de los animales que se autogobernaban”. ¿Cómo dirían eso en español? No digan “wilderness”, digan “tierra autogobernada” en español.

S: Usted ha mostrado públicamente tolerancia e incluso simpatía por algunas teorías y luchas relacionadas con la “justicia social”, como por ejemplo el feminismo. ¿No cree que, sin embargo, muchas organizaciones ecologistas han acabado siendo arruinadas y pervertidas, entre otros motivos, por causa de la influencia de las corrientes a favor de la “justicia social”? Me gustaría saber qué piensa hoy en día acerca de esto. ¿Aún cree que las luchas izquierdistas o humanistas (es decir, por la “justicia social”) son compatibles con la defensa de la Naturaleza salvaje?

F: Creo que usted exagera mis simpatías por esas ideas. Y en el libro que estoy acabando de escribir ahora Take Back Conservation, una de las cosas que critico es el modo en que los “progresistas” de la izquierda del Partido Demócrata se han apropiado de la conservación en los EE.UU., algo que podríamos llamar el “estereotipo ecologista” –hay que ser demócratas liberales, vegetarianos, contrarios a las armas de fuego y a la caza, etc. Ellos vinculan todas estas otras cosas con la conservación, sin embargo no necesariamente han de ir unidas. Asimismo veo la corrección política como una de las peores cosas relacionadas con el estereotipo ecologista, y he defendido que lo que necesitamos hacer es tratar de no quedar en deuda con los demócratas. Por supuesto los republicanos están prácticamente chiflados en la actualidad. Pero hay gente, a la que podríamos llegar, que hablan acerca de algunos valores conservadores tradicionales, tales como la devoción, la posteridad, la prudencia, la responsabilidad –todo ese tipo de cosas que no harán que parezcamos izquierdistas.


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